Las pantallas táctiles son geniales, a todos nos fascina tener ese contacto directo con la interfaz sin tener que depender de botones o manijas para activar lo que queramos… Sin embargo, lo análogo tiene un cierto encanto imposible de emular con una vil pantalla plana, tal como sucede con los videojuegos. Tactus pregunta: ¿qué pasaría si pudiéramos tener lo mejor de ambos mundos? (más…)






